Jarrete
El jarrete es la articulación tarsal del miembro posterior del caballo, equivalente al tobillo humano. Une la pierna (tibia) con la caña posterior y es clave para la propulsión y la colección.
También conocido como: corvejón, tarso, hock (inglés), jarret (francés)
El jarrete es la articulación más compleja del miembro posterior del caballo. Anatómicamente corresponde al tarso, situado entre la babilla (arriba) y la caña posterior (abajo). Su cara posterior forma la llamada punta del corvejón, prominencia ósea formada por el calcáneo.
Composición anatómica
El jarrete está formado por seis huesos tarsianos distribuidos en tres filas, articulados entre sí. La articulación principal —tarsocrural— es la que aporta casi todo el rango de movimiento (flexión/extensión). Las articulaciones distales son casi inmóviles en condiciones normales. Todo el conjunto está estabilizado por potentes ligamentos laterales y el tendón calcáneo (equivalente al tendón de Aquiles).
Función biomecánica
El jarrete actúa como palanca de propulsión y absorbe el impacto de las extremidades traseras durante el movimiento. En disciplinas de alta colección como la doma clásica, el trabajo «en reunión» exige una mayor angulación y carga sobre los jarretes, lo que incrementa el estrés mecánico. Un jarrete bien conformado —con ángulo entre 145° y 155°— distribuye las fuerzas de forma eficiente; jarretes excesivamente rectos (>160°) o muy angulados (<140°) predisponen a lesiones crónicas.
Patologías frecuentes
- Esparaván óseo: artropatía degenerativa de las articulaciones distales del tarso. Causa cojera en caballos de trabajo intenso.
- Esparaván húmedo (vejiga del jarrete): distensión de la cápsula articular tarsocrural; generalmente indoloro si no existe patología subyacente.
- Corvaza: engrosamiento del ligamento plantar en la cara posterior del jarrete, visible como bulto en la punta del corvejón.
- Thoroughpin (tubo): distensión de la vaina del flexor profundo a través del tarso.
Señales de alerta
Observa cojera al inicio del ejercicio que mejora en caliente, pisado corto del posterior, asimetría de las puntas del corvejón o calor localizado. Ante cualquiera de estos signos, consulta con tu veterinario para valorar radiografías o ecografía.
Cuidados preventivos
Mantén un trabajo progresivo, suelos apropiados (evita el cemento sin cama) y revisiones anuales de herrado. En caballos mayores de 12 años con trabajo intenso es recomendable revisión radiográfica del tarso cada 2 años.
Preguntas frecuentes sobre Jarrete
¿Qué diferencia hay entre jarrete y corvejón?
Son términos que se usan como sinónimos; corvejón es más común en España para referirse a la misma articulación tarsal.
¿Cómo sé si mi caballo tiene el jarrete lesionado?
Cojera en posterior, pisado corto, calor o inflamación visible en la zona son señales de alerta que requieren valoración veterinaria.
¿A qué edad empiezan los problemas de jarrete en caballos?
El esparaván óseo suele aparecer a partir de los 7-10 años en caballos de trabajo, aunque puede ser antes en razas de conformación comprometida.