Peto protector
El peto protector es una prenda rígida acolchada que el jinete viste sobre el tronco para absorber impactos en caso de caída. Está homologado según normativas europeas y es obligatorio en determinadas disciplinas de competición oficial.
También conocido como: chaleco protector, chaleco de seguridad ecuestre, body protector, protector dorsal
El peto protector es un equipo de seguridad pasiva diseñado para proteger el torso del jinete frente a golpes, pisotones y traumatismos durante una caída. Cubre desde la zona lumbar hasta el pecho, protegiendo costillas, órganos abdominales y columna vertebral dorsal. Es un elemento imprescindible en disciplinas de alto riesgo como concurso completo de equitación (CCE), raid, horseball y polo, y muy recomendable en el trabajo diario con caballos jóvenes o en desbrave.
Normativa y niveles de protección
En Europa, los petos se rigen por la norma EN 13158, que establece tres niveles:
- Nivel 1: protección básica, apto para equitación recreativa y paseos.
- Nivel 2: protección intermedia, recomendado para salto y doma.
- Nivel 3: protección máxima, obligatorio en la fase de campo a través de CCE según la normativa de la Real Federación Hípica Española (RFHE) y la FEI.
Algunos modelos combinan la certificación europea con la británica BETA 2018, que añade pruebas de impacto adicionales y es muy valorada en el mercado español.
Cómo elegir el peto adecuado
El ajuste correcto es tan importante como el nivel de protección. El peto debe ceñirse al cuerpo sin restringir la respiración ni el movimiento de los brazos. La talla se determina midiendo el contorno de pecho y la longitud del torso: habitualmente van de XS a XXL, cubriendo contornos de 76 cm a más de 110 cm. El peso oscila entre 800 g y 1,8 kg según el modelo.
Los materiales más comunes son espumas de polietileno o EVA multicapa, con exterior en tejido resistente a la abrasión. Los modelos de competición incorporan placas rígidas en costillas y columna.
Errores comunes
- Usar un peto antiguo sin fecha de fabricación visible: la espuma se degrada y pierde propiedades en 3-5 años.
- Elegir talla grande para mayor comodidad: un peto holgado se desplaza en la caída y pierde eficacia.
- No revisar el peto tras un impacto fuerte: aunque no tenga daños visibles, la estructura interna puede estar comprometida.
Invertir en un peto de calidad homologado es una de las decisiones más importantes para practicar la equitación con seguridad.
Preguntas frecuentes sobre Peto protector
¿Es obligatorio el peto protector en competiciones?
En campo a través de CCE es obligatorio nivel 3 (EN 13158 o BETA). En otras disciplinas depende del reglamento federativo.
¿Qué nivel de peto necesito para saltar obstáculos?
Para salto de competición se recomienda nivel 2 como mínimo; para campo a través es obligatorio el nivel 3.
¿Cada cuánto hay que renovar el peto protector?
Cada 3-5 años o después de cualquier caída con impacto fuerte, ya que la espuma pierde capacidad de absorción.