El asturcón: un tesoro ecuestre del norte de España
Pocas razas equinas españolas pueden presumir de una historia tan antigua y fascinante como la del asturcón. Este pequeño pero resistente poni, originario de las montañas de Asturias, ha sobrevivido durante milenios adaptándose a uno de los climas más duros de la Península Ibérica. Su presencia ya aparece documentada en textos romanos, y las pinturas rupestres de las cuevas asturianas muestran siluetas que recuerdan inconfundiblemente a estos equinos.
El asturcón no es solo un caballo: es un símbolo cultural del Principado de Asturias y un ejemplo vivo de cómo la naturaleza moldea a las especies para garantizar su supervivencia. A pesar de haber estado al borde de la extinción en el siglo XX, hoy disfruta de programas de conservación que aseguran su futuro. En mundocaballo.es queremos acercarte a esta raza única para que la conozcas en profundidad.
Origen e historia del asturcón
Raíces prehistóricas
El asturcón es considerado una de las razas equinas más antiguas de Europa. Se cree que desciende directamente de los caballos salvajes que habitaban la cornisa cantábrica hace más de 20.000 años. Las representaciones pictóricas halladas en cuevas como las de Tito Bustillo y El Pindal muestran equinos de perfil similar al asturcón actual, lo que sugiere una continuidad genética extraordinaria.
Época romana y medieval
Los romanos ya conocían y apreciaban a estos ponis. Plinio el Viejo los mencionó en sus escritos como asturcones, destacando su peculiar modo de andar, un paso lateral llamado ambladura que resultaba especialmente cómodo para el jinete. Esta andadura natural era tan valorada que los asturcones se exportaban a Roma como monturas de lujo para las clases patricias.
Durante la Edad Media, el asturcón continuó siendo un caballo de trabajo fundamental para las comunidades rurales asturianas. Su capacidad para moverse por terrenos escarpados y su resistencia a las inclemencias del tiempo lo convirtieron en un aliado imprescindible para pastores, carboneros y arrieros de la región.
Declive y recuperación
La mecanización del campo en el siglo XX supuso un golpe casi mortal para la raza. Al perder su función como animal de trabajo, las poblaciones de asturcones se redujeron drásticamente. En la década de 1970, apenas quedaban unas pocas docenas de ejemplares en estado semisalvaje en las sierras del Sueve y de Aramo. Gracias a la intervención de criadores comprometidos y asociaciones como ACPRA (Asociación de Criadores de Ponis de Raza Asturcón), se iniciaron programas de recuperación que han permitido estabilizar la población. Actualmente se estima que existen alrededor de 2.000 ejemplares registrados, aunque la raza sigue clasificada como en peligro de extinción por el Ministerio de Agricultura.
Características físicas del asturcón
Morfología general
El asturcón es un poni de proporciones armónicas y estructura compacta, perfectamente adaptado a la vida en montaña. Sus principales rasgos morfológicos son:
- Alzada: entre 1,15 y 1,35 metros a la cruz, lo que lo clasifica como poni según los estándares internacionales.
- Peso: entre 200 y 300 kg en ejemplares adultos.
- Cabeza: proporcionada, de perfil recto o ligeramente subcóncavo, con orejas pequeñas y ojos expresivos y vivaces.
- Cuello: musculoso y bien insertado, de longitud media.
- Tronco: profundo y compacto, con costillar bien arqueado que proporciona gran capacidad pulmonar.
- Extremidades: cortas pero fuertes, con articulaciones secas y bien definidas. Los cascos son extraordinariamente duros y resistentes.
- Crin y cola: abundantes, largas y tupidas, lo que le ofrece protección contra el frío y la lluvia.
Capas y pelaje
La capa predominante del asturcón es el negro, aunque también se aceptan el castaño oscuro y el bayo. Algunos ejemplares presentan una banda crucial (línea dorsal más oscura) que recuerda a los caballos primitivos. Su pelaje es denso y cuenta con una capa interior lanosa que lo protege eficazmente de las bajas temperaturas y la humedad constante de las montañas asturianas.
La ambladura natural
Una de las características más singulares del asturcón es su ambladura, un aire lateral en el que las dos extremidades del mismo lado se mueven simultáneamente. Este paso natural, que no todas las razas poseen, genera un movimiento suave y sin rebote que resulta extremadamente cómodo para el jinete. Los romanos ya apreciaban esta cualidad, y hoy sigue siendo uno de los rasgos más valorados por los aficionados a la raza.
Carácter y temperamento
El asturcón destaca por su carácter equilibrado y noble. Es un animal inteligente, dócil y sorprendentemente valiente para su tamaño. Siglos de vida en semilibertad en las montañas le han conferido un temperamento independiente pero sociable, capaz de establecer vínculos fuertes con sus cuidadores.
Su docilidad natural lo convierte en una montura excelente para niños y jinetes principiantes. De hecho, muchas escuelas de equitación del norte de España utilizan asturcones en sus programas de iniciación. Si estás considerando introducir a un niño en el mundo del caballo, un asturcón puede ser una opción ideal. En nuestra guía completa de equitación para niños encontrarás consejos útiles para dar los primeros pasos.
A pesar de su mansedumbre, el asturcón conserva un instinto de supervivencia muy desarrollado. Es un animal alerta, con una capacidad de orientación notable y un sentido de autopreservación que lo convierte en un compañero seguro en rutas de montaña, donde sabe sortear terrenos difíciles con una seguridad asombrosa.
Usos actuales del asturcón
Equitación infantil y terapéutica
Por su tamaño contenido, su temperamento sereno y su paso cómodo, el asturcón es una de las mejores razas para la equitación infantil y la equinoterapia. En sesiones de terapia asistida con caballos, su baja alzada permite un contacto más cercano con el paciente, y su ambladura suave reduce las oscilaciones que recibe el jinete.
Senderismo ecuestre y turismo rural
El turismo ecuestre en Asturias ha encontrado en el asturcón a su mejor embajador. Numerosas empresas ofrecen rutas a caballo por los Picos de Europa y la Sierra del Sueve montando asturcones, una experiencia que combina deporte, naturaleza y patrimonio cultural. Su paso seguro en terreno montañoso y su resistencia lo hacen perfecto para jornadas largas por senderos irregulares.
Conservación del paisaje
Los asturcones que viven en semilibertad cumplen una función ecológica importante: el pastoreo extensivo ayuda a mantener los prados de montaña, previene la acumulación de matorral y reduce el riesgo de incendios forestales. Este papel como gestores naturales del paisaje ha sido reconocido por diversas instituciones medioambientales.
Competiciones y exhibiciones
Aunque no es una raza orientada a la alta competición, el asturcón participa en concursos morfológicos, pruebas de doma y exhibiciones de razas autóctonas. La fiesta de La Rapa das Bestas asturiana y los concursos anuales de ACPRA son eventos clave donde los criadores presentan sus mejores ejemplares. Otras razas autóctonas de la Península, como el caballo del Pirineo Navarro o Burguete, comparten un recorrido similar de recuperación y puesta en valor de lo autóctono.
Cuidados específicos del asturcón
Alimentación
El asturcón es un animal rústico que se mantiene bien con una dieta basada en pasto y heno de calidad. Su metabolismo eficiente, forjado por siglos de escasez en la montaña, significa que requiere menos alimento que otras razas de tamaño similar. De hecho, uno de los riesgos más habituales es la sobrealimentación, que puede derivar en obesidad y problemas metabólicos como la laminitis.
Para ejemplares en trabajo regular, se puede complementar la dieta con un pienso específico para ponis en cantidades moderadas. Lo fundamental es ajustar la ración al nivel de actividad del animal y asegurar siempre acceso a agua limpia y fresca.
Cuidado de los cascos
Los cascos del asturcón son notablemente duros y resistentes, una adaptación a los suelos rocosos de sus montañas de origen. Muchos ejemplares que viven en semilibertad no necesitan herraje. Sin embargo, los que trabajan regularmente sobre superficies duras o asfaltadas sí pueden requerir herraduras o, como alternativa cada vez más popular, protectores de cascos. Un buen aceite o ungüento para cascos aplicado con regularidad ayuda a mantener la elasticidad y prevenir grietas, especialmente en los meses más secos del año.
Pelaje y protección frente al clima
El asturcón está perfectamente preparado para la vida al aire libre en climas húmedos y fríos. Su doble capa de pelo lo aísla del agua y las bajas temperaturas. Es importante no esquilarlo en exceso si vive en el exterior, ya que perder esa protección natural lo haría vulnerable. En cambio, un cepillado regular con una almohaza adecuada es suficiente para mantener el pelaje sano y libre de parásitos.
Salud y veterinaria
El asturcón es, por naturaleza, un caballo sano y longevo, que puede superar los 25-30 años con buenos cuidados. Las principales precauciones sanitarias incluyen:
- Desparasitación interna cada 3-4 meses.
- Vacunación anual contra tétanos e influenza equina.
- Revisiones dentales periódicas, especialmente a partir de los 10 años.
- Vigilancia del peso para prevenir el síndrome metabólico equino.
Contar con un buen seguro veterinario es recomendable para afrontar imprevistos. Si necesitas orientación, nuestra guía sobre seguros veterinarios para caballos te ayudará a elegir la mejor opción para tu asturcón.
La Sierra del Sueve: cuna del asturcón
No se puede hablar del asturcón sin mencionar la Sierra del Sueve, en el oriente de Asturias. Este macizo costero, con alturas que alcanzan los 1.161 metros en el Picu Pienzu y vistas directas al mar Cantábrico, alberga la manada más emblemática de asturcones en semilibertad. Aquí, entre hayedos, brezales y praderas de montaña, los asturcones viven y se reproducen en condiciones prácticamente naturales, supervisados por los ganaderos locales.
Cada año, en torno al mes de agosto, se celebra una saca o recogida de los potros nacidos en libertad para su identificación, marcado y control veterinario. Este evento atrae a visitantes de toda España y es una oportunidad única para ver a estos animales en su hábitat natural.
Cómo adquirir un asturcón
Si estás interesado en adquirir un asturcón, lo más recomendable es contactar directamente con la Asociación de Criadores de Ponis de Raza Asturcón (ACPRA), que gestiona el libro genealógico de la raza y puede orientarte hacia criadores registrados. Es importante asegurarse de que el ejemplar cuente con documentación oficial y esté inscrito en el registro de la raza.
Los precios varían considerablemente según la edad, el nivel de doma y la genealogía del ejemplar, pero en general el asturcón es una raza accesible económicamente en comparación con razas deportivas. Antes de la compra, conviene informarse bien sobre la historia de la raza y sus necesidades. Un buen libro sobre razas equinas de España puede ser un recurso muy útil tanto para futuros propietarios como para aficionados.
El asturcón y su futuro
El futuro del asturcón depende del equilibrio entre conservación y difusión. Los programas de cría controlada, los incentivos a ganaderos que mantienen manadas en semilibertad y la creciente demanda en turismo ecuestre y equinoterapia están contribuyendo a consolidar la población. Sin embargo, la raza sigue necesitando apoyo institucional y social para salir definitivamente de la lista de razas en peligro.
El reconocimiento del asturcón como patrimonio genético y cultural de Asturias es un paso importante, pero la verdadera garantía de supervivencia está en que cada vez más personas conozcan, valoren y elijan a estos extraordinarios ponis. Cada asturcón que trabaja en una escuela de equitación, que recorre una ruta de montaña o que pasta libremente en la Sierra del Sueve es un eslabón vivo que conecta nuestro presente con miles de años de historia ecuestre.
El asturcón no necesita grandes pistas ni establos lujosos. Solo necesita montañas, libertad y gente que entienda que lo pequeño también puede ser inmenso.



