Laminitis
La laminitis es la inflamación de las laminillas sensitivas del interior del casco del caballo, provocando dolor agudo y cojera severa. En casos graves puede causar la rotación de la tercera falange. Es una urgencia veterinaria.
También conocido como: infosura, founder, pododermatitis laminar
La laminitis es una de las afecciones más dolorosas y potencialmente incapacitantes que puede sufrir un caballo. Se trata de la inflamación de las laminillas sensitivas (tejido laminar), que son las estructuras que unen el hueso cofín (tercera falange o P3) a la pared interior del casco. Cuando estas laminillas se inflaman, el flujo sanguíneo se ve comprometido, lo que provoca un dolor intenso y, en los casos más graves, la desconexión o rotación de la tercera falange hacia la suela del casco.
Causas más frecuentes
- Sobrealimentación con hidratos rápidos: acceso excesivo a pastos ricos en fructanos o dietas con mucho cereal. Es la causa número uno en primavera y otoño.
- Síndrome metabólico equino (SME) y PPID (Cushing): la resistencia a la insulina predispone gravemente a episodios recurrentes.
- Laminitis de apoyo: cuando un caballo carga todo el peso sobre un solo miembro durante semanas, el opuesto puede desarrollar laminitis por sobrecarga.
- Causas tóxicas o sistémicas: cólico grave, retención de placenta post-parto, sobredosis de corticosteroides.
Síntomas de alerta
El caballo adopta la característica postura de «sawhorse» (patas delanteras adelantadas y traseras hacia debajo del cuerpo) para aliviar el dolor en los cascos. Otros signos incluyen: calor evidente en los cascos, pulso digital aumentado en las arterias digitales, reticencia a desplazarse o a girar, y temblores musculares por el dolor. En casos crónicos aparecen anillos de laminitis en la pared del casco y la suela puede abombarse o punzarse.
Diagnóstico y tratamiento
El veterinario confirma el diagnóstico mediante exploración clínica y radiografías para medir el grado de rotación de P3 (se considera crítico a partir de 5,5°). El tratamiento urgente incluye: retirada inmediata del pasto, cama profunda de arena o viruta, crioterapia continuada (hielo en cascos durante las primeras 72 h), AINEs como fenilbutazona (2,2–4,4 mg/kg/día) y herrado ortopédico correctivo. El manejo a largo plazo requiere control estricto de la dieta (forraje con menos del 10 % de azúcares solubles), ejercicio gradual y revisiones radiológicas cada 3–6 meses.
Error frecuente: reintroducir el pasto demasiado pronto tras un episodio agudo. La laminitis crónica puede ser compatible con una buena calidad de vida si se gestiona correctamente, pero requiere compromiso sostenido del propietario y del herrador.
Preguntas frecuentes sobre Laminitis
¿Puede un caballo con laminitis volver a montar?
Sí, si la rotación de P3 es leve y se controla la causa, muchos caballos vuelven a trabajar con herrado adecuado y dieta estricta.
¿Cuánto dura un episodio agudo de laminitis?
La fase aguda dura entre 72 horas y 2 semanas. La recuperación completa puede llevar varios meses según la gravedad.
¿Qué pasto puede comer un caballo con laminitis?
Heno bajo en azúcares solubles (menos del 10%), remojado 30–60 min. Evitar hierba fresca, especialmente en primavera y otoño.