Respuesta rápida
Un caballo con laminitis necesita una dieta con menos del 10 % de carbohidratos no estructurales (NSC). La base debe ser heno remojado durante 30-60 minutos, sin acceso a pasto verde ni cereales. Los suplementos con biotina, zinc y metionina favorecen la regeneración laminar. Cualquier cambio dietético debe hacerse bajo supervisión veterinaria.
La dieta para un caballo con laminitis debe basarse en forraje bajo en azúcares y almidón (idealmente menos del 10-12% de carbohidratos no estructurales), eliminando cereales, piensos concentrados y el pasto fresco. Conviene remojar el heno 30-60 minutos, restringir el acceso a hierba y consultar siempre al veterinario para controlar el brote y el peso.
- NSC total de la ración: inferior al 10 % (idealmente por debajo del 8 %)
- Heno remojado 30-60 min para reducir azúcares solubles un 30-50 %
- Cero cereales: nada de avena, cebada, maíz ni piensos convencionales
- Suplementación: biotina (15-25 mg/día para un caballo de 500 kg), zinc y metionina
Qué es la laminitis y por qué la dieta es decisiva
La laminitis es una inflamación de las láminas del casco que, según el MSD Veterinary Manual (Laminitis in Horses), constituye una de las emergencias más frecuentes en equinos. Aunque existen múltiples desencadenantes (sobrecarga mecánica, toxemias, síndrome metabólico equino), la causa más habitual en caballos estabulados y de ocio es el exceso de carbohidratos no estructurales (NSC) en la dieta.
El mecanismo es claro: un pico de almidón o fructanos llega al intestino grueso, fermenta de forma anómala, altera la microbiota cecal y libera endotoxinas que dañan la microcirculación del casco. Controlar la dieta no solo previene recaídas, sino que acelera la recuperación durante un brote activo. Si tu caballo ya ha sufrido un episodio, conviene que consultes nuestra guía de primeros auxilios equinos para saber cómo actuar en las primeras horas.
Principios fundamentales de la dieta anti-laminitis
1. Limitar los carbohidratos no estructurales (NSC)
El NSC es la suma de almidón y azúcares solubles en agua (WSC). Para un caballo con historial de laminitis, la literatura veterinaria establece un umbral máximo del 10 % de NSC en materia seca. En caballos con síndrome metabólico equino (SME) o resistencia a la insulina confirmada, algunos especialistas recomiendan bajar al 8 %.
2. Forraje como base absoluta
El forraje debe representar entre el 1,5 % y el 2 % del peso corporal al día. La clave es elegir un heno de calidad adecuada: heno de gramíneas maduras (festuca, timothy, dactilo) recogido en floración tardía tiene menos azúcar que el heno joven de primavera.
3. Eliminación total de cereales y piensos ricos en almidón
Avena, cebada, maíz y cualquier pienso con más del 15 % de almidón quedan fuera. Si el caballo necesita aporte calórico extra, se recurre a fuentes de fibra fermentable (pulpa de remolacha sin melaza) o grasa vegetal. El aceite de lino es una opción frecuente por su perfil omega-3 y su seguridad metabólica.
4. Técnica de remojo del heno
Remojar el heno en agua fría durante 30 a 60 minutos reduce los azúcares solubles entre un 30 % y un 50 %. Con agua tibia (15-20 °C), 30 minutos suelen ser suficientes. En climas fríos con agua por debajo de 10 °C, conviene ampliar a 60 minutos. Tras el remojo, escurrir bien antes de servir: el agua residual concentra azúcares y no debe reutilizarse.
Importante: el remojo también elimina minerales, por lo que será necesario compensar con un corrector mineral equilibrado.
5. Control estricto del pasto
El pasto verde puede superar el 25-30 % de NSC en primavera y otoño, especialmente por la mañana tras noches frías y soleadas (los fructanos se acumulan). Un caballo con laminitis no debe pisar pasto libre. Si es imprescindible, solo se permite acceso nocturno breve (22:00 a 06:00) en meses de verano, cuando los niveles de fructano son mínimos.
Tabla comparativa: opciones de forraje para caballos con laminitis
| Tipo de forraje | NSC aproximado (%) | Remojo necesario | Coste relativo | Observaciones |
|---|---|---|---|---|
| Heno de gramíneas maduras (timothy/festuca) | 8-14 % | Sí (30-60 min) | Medio | Opción estándar. Analizar lote si es posible |
| Heno de gramíneas remojado | 5-9 % | Ya remojado | Medio + agua | Reducción efectiva 30-50 % WSC |
| Paja de cebada (complemento) | 3-5 % | No | Bajo | Solo como 10-20 % de la ración. Muy baja en proteína |
| Pulpa de remolacha sin melaza | 8-12 % | Hidratar antes | Medio-alto | Excelente fuente de fibra fermentable. No usar con melaza |
| Heno de alfalfa | 10-16 % | Sí (si >12 %) | Alto | Alta proteína. Máximo 20 % de la ración en laminíticos |
| Cubos de heno bajo en azúcar (comercial) | 6-9 % | No | Alto | Garantía de análisis. Ideal si no puedes analizar tu heno |
Suplementos recomendados durante y después del brote
La regeneración del tejido laminar requiere nutrientes específicos que el heno solo no siempre aporta en cantidad suficiente:
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- Biotina: entre 15 y 25 mg/día para un caballo de 500 kg. Estudios publicados en el Equine Veterinary Journal muestran mejora en la calidad del casco tras 6-9 meses de suplementación continua.
- Zinc: 250-400 mg/día. Esencial para la síntesis de queratina.
- Metionina y lisina: aminoácidos azufrados que participan en la formación de los puentes disulfuro del casco.
- Magnesio: 5-10 g/día. Mejora la sensibilidad a la insulina en caballos con SME.
- Cromo orgánico: 5 mg/día. Evidencia moderada sobre regulación de glucosa.
Existen suplementos específicos de biotina para cascos de caballo que combinan estos nutrientes en una sola dosis diaria, simplificando el manejo.
Aplicación a razas autóctonas españolas
Las razas ibéricas presentan particularidades metabólicas que afectan al riesgo y manejo de la laminitis:
PRE (Pura Raza Española)
Con un peso adulto de 450-550 kg y tendencia genética a depositar grasa en el cuello (cresty neck), el PRE es especialmente susceptible al síndrome metabólico equino. Según datos de la Real Federación Hípica Española, un porcentaje significativo de PRE de ocio supera su condición corporal ideal (>7/9 en escala Henneke). Su dieta anti-laminitis debe ser más restrictiva: 1,5 % del peso en heno remojado, cero concentrados, ejercicio controlado diario si el brote lo permite.
Asturcón y Losino
Estas razas poni autóctonas (250-350 kg) evolucionaron en pastos pobres de montaña y desarrollaron un metabolismo extremadamente eficiente. Son candidatas frecuentes a resistencia a la insulina y laminitis por exceso calórico incluso con raciones que parecen moderadas. Su ración de heno remojado debe ajustarse al 1,2-1,5 % del peso corporal, y el acceso al pasto verde debe restringirse todo el año, no solo en primavera.
Hispano-Bretón y Burguete
Razas pesadas (600-800 kg) con alto riesgo por sobrepeso en inactividad. Al ser caballos de tiro reconvertidos a ocio, muchos propietarios sobreestiman sus necesidades energéticas. Un Hispano-Bretón de 700 kg en reposo con laminitis necesita solo 10-12 kg de heno remojado al día, sin ningún complemento energético.
Caso práctico: plan alimentario para un PRE con laminitis
Supongamos un PRE macho castrado de 500 kg, condición corporal 7,5/9, con un brote de laminitis grado II (pulso digital palpable, sensibilidad en los dos anteriores). Está estabulado 24 h con cama de virutas (no paja, para evitar que la ingiera).
Ración diaria calculada
- Heno de gramíneas remojado 60 min: 8 kg/día (1,6 % del peso), repartido en 4 tomas (2 kg cada 6 horas)
- Paja de cebada troceada: 1 kg/día mezclada con el heno para alargar el tiempo de masticación
- Corrector mineral sin cereales: 80-100 g/día (según fabricante)
- Aceite de lino virgen: 50 ml/día como fuente de omega-3 antiinflamatorio
- Suplemento cascos (biotina 20 mg + zinc 350 mg + metionina): según posología del producto
- Sal sin aditivos: 25-30 g/día (bloque o suelta)
Coste mensual aproximado
- Heno (paca 20 kg × 12 pacas/mes): entre 70 y 110 €
- Suplemento cascos: entre 25 y 45 €/mes
- Corrector mineral: entre 15 y 25 €/mes
- Aceite de lino (1,5 L/mes): entre 8 y 15 €
- Total orientativo: 120-195 €/mes solo en alimentación
Puedes estimar el gasto completo (incluyendo herraje ortopédico, veterinario y estabulación) con nuestra calculadora de mantenimiento equino.
Alimentos prohibidos durante un brote
- Cereales enteros o procesados (avena, cebada, maíz, trigo)
- Piensos compuestos con más del 12 % de almidón
- Melaza, azúcar, zanahorias en exceso (máximo 1 pequeña/día como premio)
- Manzanas (alto contenido en fructosa; evitar durante brote agudo)
- Pasto verde sin análisis previo
- Heno de alfalfa como ración principal (alto en calorías y proteína)
- Suplementos con hierro añadido (interfiere con la sensibilidad a la insulina)
Piensos sin cereales: alternativa segura
Para caballos que necesitan aporte extra (trabajo ligero en rehabilitación, yeguas lactantes con laminitis crónica), existen piensos formulados sin cereales con base de fibra (cáscara de soja, pulpa de remolacha, cascarilla de avena). Busca productos con NSC declarado inferior al 10 % y sin melaza añadida.
En el mercado español puedes encontrar piensos específicos sin cereales para caballos sensibles que cumplen estos criterios. Verifica siempre el análisis nutricional en el saco.
Protocolo de transición alimentaria
Si el caballo venía comiendo pienso con cereales antes del brote, la retirada debe ser inmediata (no progresiva). Sin embargo, la introducción de nuevos elementos sí debe ser gradual:
Para mantener los cascos en buen estado, te recomendamos grasa protectora para cascos en Amazon.
- Días 1-3: solo heno remojado + agua + sal. Nada más.
- Días 4-7: introducir corrector mineral (25 % de la dosis final, aumentando cada 2 días).
- Día 8 en adelante: añadir suplemento de cascos y aceite de lino a dosis completa.
- Semana 3-4: si el veterinario lo aprueba y el brote remite, valorar añadir pulpa de remolacha sin melaza (200-300 g en seco, hidratada).
Monitorización y señales de alarma
La dieta debe mantenerse estricta un mínimo de 3-6 meses tras la resolución del brote. Señales de que la alimentación no está funcionando:
- Pulso digital que no disminuye tras 7-10 días
- Pérdida de apetito (puede indicar dolor crónico — requiere revisión veterinaria)
- Condición corporal que no baja de 7/9 tras 8 semanas de dieta restringida
- Anillos de crecimiento divergentes en el casco (más anchos en talones que en pinzas)
La analítica sanguínea (insulina basal y ACTH) debe repetirse cada 3-6 meses. Un caballo con laminitis crónica es un paciente metabólico de por vida.
Errores frecuentes en la alimentación del caballo laminítico
- Dar heno sin remojar «porque parece seco»: un heno con aspecto seco puede tener un 15 % de NSC.
- Sustituir heno por paja al 100 %: la paja no aporta suficiente proteína ni fibra fermentable. Máximo un 20 % de la ración.
- Usar bozal de pasto como solución permanente: reduce la ingesta un 30-80 %, pero no controla el tipo de pasto ingerido. No es sustituto de la estabulación controlada durante un brote.
- Premiar con pan, galletas o terrones de azúcar: un solo terrón puede desencadenar un pico de insulina en caballos sensibles.
- Olvidar el análisis del heno: el remojo es una medida de seguridad, pero conocer el NSC real del lote (mediante análisis de laboratorio, entre 30 y 50 € por muestra) permite ajustar la ración con precisión.
Cuándo consultar al veterinario
La dieta es solo un pilar del tratamiento. Es imprescindible la supervisión veterinaria para:
- Confirmar el diagnóstico (radiografías para valorar rotación/hundimiento de P3)
- Establecer tratamiento farmacológico (AINEs, crioterapia, pergolida si hay Cushing)
- Prescribir herraje ortopédico o correctivo
- Interpretar analíticas de insulina y ACTH
- Decidir cuándo reintroducir ejercicio y en qué intensidad
Nunca modifiques la dieta de un caballo en brote agudo sin consultar a tu veterinario equino. La laminitis puede progresar a hundimiento del tejuelo en cuestión de días si el manejo no es correcto.
Preguntas frecuentes
¿Puedo dar zanahoria a un caballo con laminitis?
En cantidades muy pequeñas (una zanahoria pequeña al día, cortada en trozos), el aporte de azúcar es mínimo (~5 g). Sin embargo, durante un brote agudo es preferible evitarlas por completo y usar como premio pequeños trozos de apio o un puñado de heno de calidad.
¿Cuánto tiempo debe durar la dieta estricta?
Un mínimo de 3 meses tras la resolución completa de los signos clínicos. En caballos con síndrome metabólico o Cushing, la restricción de NSC es de por vida, aunque puede relajarse ligeramente (hasta el 12 %) en periodos de remisión estable confirmada por analítica.
¿El heno remojado pierde valor nutritivo?
Pierde azúcares solubles (que es el objetivo) y parte de los minerales hidrosolubles (potasio, sodio). No pierde fibra ni proteína de forma significativa. La pérdida mineral se compensa fácilmente con un corrector mineral equilibrado para caballos.
Última revisión editorial: . Los cuidados equinos y la normativa federativa pueden variar — consulta siempre con tu veterinario o federación antes de aplicar cambios importantes.



